
Ventajas asociadas
El fundamento de que la mayor parte de los empresarios/fundadores
resuelvan incorporar miembros de su familia a la empresa puede encontrarse,
especialmente, en los incentivos económicos naturales que esa opción ofrece.
La confianza en el ámbito empresarial es clave y, en general, es en la familia
donde se encuentra ese valor. Según Jensen y Meckling (1976), los “costos de
agencia” –derivados del necesario control que deben ejercer los propietarios
sobre los administradores- son menores en la empresa familiar. Hay menos
necesidad de controlar cuando hay confianza. Asimismo, los contactos
familiares generalmente facilitan la comunicación, el intercambio de
información y el descubrimiento de los problemas a tiempo. Tienen una clara
vocación de evolución y crecimiento; y también tienen una firme intención de
traspasar la empresa a sus hijos con la convicción de que continúe existiendo
en el futuro.
Según este autor, los elementos que distinguen a las empresas familiares de
las no familiares son:
- Las creencias y los valores compartidos permanente y voluntariamente
entre familia y empresa.
- La propiedad, generalmente es poseída por la familia en su mayor parte,
lo cual le permite ejercer el control de la actividad empresarial.
- El poder es otro elemento determinante, e implica que algunos o varios de
los propietarios dediquen todo o parte de su tiempo a trabajar en cargos
jerárquicos en la empresa familiar.
- La continuidad, manifestada en la transmisión de la propiedad de la
empresa a las generaciones venideras.